
Aldosivi alcanzó 23 partidos sin ganar y se acerca a una marca histórica negativa
El Tiburón sigue sin encontrar respuestas y, tras no poder con Argentinos, quedó cada vez más comprometido con el descenso. La racha ya lo pone a tiro de una de las peores series sin victorias del fútbol argentino.
El presente de Aldosivi ya entró en terreno de alarma grande. El equipo marplatense no pudo con Argentinos Juniors, estiró su racha a 23 partidos consecutivos sin triunfos y quedó cada vez más comprometido con la lucha por la permanencia. En paralelo, el golpe estadístico lo empieza a arrimar a una de las peores marcas sin victorias en la historia del fútbol argentino.
Una racha que no afloja y preocupa en Mar del Plata
La secuencia negativa del Tiburón no solo pesa por el número en sí, sino por lo que representa fecha tras fecha. Cada partido sin ganar lo hunde un poco más en la tabla y agranda la urgencia de encontrar una reacción deportiva antes de que el panorama sea irreversible.
El empate o la derrota ante Argentinos dejó otra postal incómoda: el conjunto marplatense sigue sin poder cortar la sequía en un tramo del torneo donde los puntos ya valen doble. La tensión se multiplica porque, más allá del resultado puntual, la sensación es que la salida de esta racha todavía no aparece en el horizonte inmediato.
El peso de Argentinos y el contraste de objetivos
Del otro lado, Argentinos Juniors atraviesa un momento opuesto. El Bicho quiere sostenerse arriba, se hace fuerte en La Paternal y mantiene su ambición en los puestos de privilegio. Según el contexto verificado, el equipo de la casa no solo pelea la punta de la Zona B, sino que además comparte liderazgo en la tabla anual con Independiente Rivadavia.
En esa comparación aparece uno de los grandes contrastes de la fecha: mientras Argentinos busca seguir prendido en la pelea grande, Aldosivi corre contra el reloj para salir del fondo. Los objetivos de ambos equipos son diametralmente opuestos y el resultado volvió a dejarlo claro.
Una amenaza que crece con cada fecha
El dato de los 23 partidos sin ganar no es menor porque convierte cada próximo compromiso en una prueba de resistencia anímica. Aldosivi no solo necesita sumar para escapar del descenso; también debe cortar cuanto antes una dinámica que, por acumulación, se vuelve cada vez más pesada.
En un torneo que ya empieza a mostrar diferencias marcadas entre los que pelean arriba y los que sufren abajo, el Tiburón quedó atrapado en el peor escenario posible: sin victorias, con presión creciente y con una estadística que ya lo persigue en cada fecha.






