
Banfield avanzó por penales y ya espera rival en semifinales
El Taladro dejó en el camino a Riestra tras una definición larguísima desde los doce pasos y se convirtió en el primer equipo en meterse entre los cuatro mejores de la Copa Argentina. Ahora aguarda por Racing o Boca, aunque esa llave todavía está sujeta a lo que resuelva el Tribunal sobre el cruce con Vélez.
Banfield dio un paso enorme en la Copa Argentina. Después de empatar 1-1 en los noventa minutos, superó a Riestra por 7-6 en los penales y se metió en las semifinales del certamen nacional.
El equipo del Taladro fue el primero en asegurar su lugar entre los cuatro mejores. Y eso ya lo pone en una posición inmejorable: quedó a la espera del próximo rival en una instancia que siempre pesa más y que empieza a oler a definición grande.
Una clasificación sufrida y con final cerrado
La serie fue de esas que no admiten distracciones. Banfield y Riestra terminaron igualados en el tiempo reglamentario y tuvieron que ir a la tanda, donde el conjunto del Sur fue más preciso para quedarse con una victoria que vale muchísimo.
- Banfield igualó 1-1 con Riestra.
- El pase se resolvió por penales: 7-6.
- El Taladro se convirtió en el primer semifinalista de la Copa Argentina.
No fue una clasificación decorativa. Fue de esas que cambian el ánimo de un plantel, que empujan en la recta final y que alimentan la ilusión de pelear por un título grande.
El rival todavía no está definido
Ahora Banfield mira de reojo lo que venga en la otra llave. Según el panorama actual, su rival saldrá de Racing vs. Boca, aunque ese cruce está condicionado por lo que pueda resolver el Tribunal respecto del ganador ante Vélez.
Ahí está la clave. El cuadro todavía puede moverse y por eso en Banfield prefieren esperar antes de sacar cuentas definitivas. Lo seguro, por ahora, es que el Taladro ya está adentro y los demás siguen peleando por acompañarlo.
La Copa Argentina entra en zona caliente
La clasificación de Banfield le pone presión a toda la llave. Cuando un equipo se mete primero en semifinales, obliga al resto a mirar el cuadro con más intensidad. Ya no hay margen para especular demasiado: cada partido empieza a valer el doble.
En este contexto, Banfield hizo su parte. Ganó una serie incómoda, resistió el golpe del empate y terminó festejando desde el punto penal. Ahora espera. Y espera con el premio grande sobre la mesa: seguir soñando con la Copa.






