
Boca evalúa mudar su localía a la cancha de Huracán por el mal estado de La Bombonera
El Xeneize podría dejar su estadio para los partidos ante Estudiantes y Vélez en el Torneo Clausura. La medida sería por esas dos fechas y responde al mal estado del campo de juego.
Boca analiza mudar su localía a la cancha de Huracán para sus próximos compromisos del Torneo Clausura ante Estudiantes y Vélez, a raíz del mal estado del campo de juego de La Bombonera. La idea, según la información disponible, sería aplicar la medida solo por esas dos jornadas.
En principio, el regreso al estadio xeneize se daría después, cuando el equipo vuelva a ser local ante Recoleta por la Copa Sudamericana.
Un cambio pensado por la condición del campo
La posible modificación responde a una cuestión puntual de infraestructura: el estado del césped en La Bombonera obligaría a buscar una alternativa para garantizar la disputa de los encuentros del campeonato local. En ese escenario, la cancha de Huracán aparece como la opción elegida para recibir a Boca en sus dos próximos partidos como local.
Si se confirma, el movimiento implicará reacomodar la logística habitual del club, desde los accesos y la seguridad hasta la distribución de plateas y populares, además de la planificación del operativo para jugadores y delegación.
El foco también está en el rendimiento
En paralelo a la cuestión del estadio, el presente futbolístico también dejó señales para revisar. Tras la derrota ante O'Higgins en Chile, Arruabarrena hizo una lectura autocrítica del nivel del equipo, aun cuando Boca consiguió avanzar a los octavos de final de la Copa Sudamericana.
“Estoy contento por haber clasificado, pero no por la manera en la que jugamos”.
“Así nos va a costar mucho ganar”.
Las declaraciones reflejan la preocupación del cuerpo técnico por el rendimiento, más allá del objetivo cumplido en el plano internacional. El pase de ronda sostuvo al equipo en carrera, pero la forma dejó un aviso claro hacia adentro del plantel.
Un tramo exigente entre lo local y lo internacional
Boca queda ahora ante una agenda que combina ajustes logísticos y exigencias deportivas. Por un lado, deberá adaptarse a la eventual mudanza de localía en el Clausura; por el otro, sostener la competencia en la Sudamericana con la clasificación ya asegurada, pero con la necesidad de elevar la prestación futbolística.
La resolución sobre Huracán como sede alternativa marca, por ahora, el principal cambio práctico en la rutina del club. Y las frases de Arruabarrena dejaron en claro que, más allá del avance de fase, el equipo todavía tiene margen —y necesidad— de mejorar.






